Te Cortaría en Mil Pedazos : relatos, historias propias. Resucitandote en cada historia. | Weblog de Cristian Sena

—Hola... hola.. ¿Quién habla?.. HOLAA —la voz más dulce de mi ciudad se propaga por un tubo frío, que ella mágicamente logra entibiar, simulando una caricia para mi oído con su suave piel de bebe.
Y el tiempo se detiene, no sé que es lo que tiene, o que es lo que me pasa a mí. Pero me paraliza y siento transpirar, nervios, ganas de decirle otra cosa, no puedo prestar atención.

—Hola
—¿Quién habla?
—Hola, Cristian —respondo totalmente opacado ante su bella voz.
—¿Qué Cristian?
—Cristian Sena
—¿Qué necesitas?
—¿Está Sebastián, Norma?
—Sí, ya te paso.
—Gracias —y muero por decirle: ¿Qué tal tu día?, ¡NO!, no me pases un carajo, llame para hablar con vos, quiero morir escuchando tu voz y si no es así prefiero vivir sordo.

Y no puedo evitar pensar en ella. Imaginarla frente al teléfono, sonriendo al escuchar mi voz, sonrojándose, dibujando corazones en la libreta que esta apoyada en la mesita. La misma mesita de donde yo me robo los papeles y guardo sus garabatos como tesoros. Y todo se resume en ella.

—Hola...
—¿Qué haces Sebita?.
—Che pelotudo, la próxima vez, pedí hablar conmigo de una. Mi vieja se altera cuando no le dicen quien habla.
—Disculpa, es que no sé, no se escuchaba bien.
—Todo bien, ¿Qué pasa?.
—Venite cuando puedas, tengo que hablar con vos.
—¿Es urgente?.
—Sí, muy.
—No me asustes.
—Es una charla que quiero tener con vos. Si podes venite.
—Ok, ahí voy.

Seba vive a diez cuadras de casa. Es mi amigo de la infancia, hace más de nueve años que lo conozco. Cuando era pibe me quedaba a dormir los fines de semana o el venia para casa. A la salida del colegio hacíamos los deberes juntos. Siempre iba a la casa. Estaba más tiempo en la casa de él que en la mía.
Fuimos creciendo y ahora tengo veintitrés años y no sé como decirle que me gusta la madre desde los quince. Pero ya no aguanto más.
Me enamore, no quiero sexo, quiero que sea mi esposa, que tengamos un hijo solo, que se llame Santino y que seamos felices. Ella esta casada, pero no me importa. Ya no es más la madre de un amigo, es el amor de mi vida. Y llamo siempre que puedo solo para escuchar su voz, y me pone pelotudo, pero lo necesito, me apasiona su forma de ser. Tan mujer, tan integra, es una señora mujer, impecable. Envidio al marido y también envidio a Sebastián que vive con ella, a los compañeros del trabajo de ella, a los vecinos, envidio a todo lo que este cerca de ella.
Quisiera besarla, amarla, cuidarla y quererla. Y ya no sé que hacer, si bien Seba no tendría por que enterarse, ya no puedo compartir las cosas simples con él, me cuesta mirarlo a los ojos. Siento el cargo de conciencia, similar a una traición. Es mejor que lo sepa.
Ahí sonó el timbre debe ser él.
Abro la puerta y el mundo se vuelve rosa. Todo parece brillar. El humo de la quema de los campos no me afecta, el frío no altera mis nervios, la presencia de Sebas queda fuera del marco, ahí esta ella.
De elegancia soberbia, morocha de cabello castaño, ojos de luna, boca exquisita pintada con lápiz labial marrón clarito, cuello de camisa blanca asomándose por encima de un chalequito negro que acaricia sus hermosos y delicados senos de seducción ingenua, creadora de las fantasías mas chanchas que alguna vez tuve.
De pronto un golpe me baja a tierra. Dos bocinazos y quedo como imbécil con la mano levantada.

—Che boludo, es urgente y estás congelado man, entremos, hace un frío de cagarse y este humo de mierda me sigue hace una semana.
—¿Que haces sebita? —sigo mirando el movimiento del auto hasta que dobla la esquina— ¿Es un Ford? —preguntó para disimular mi fascinación.
—¿Lo qué?
—El auto de Norma...digo de tu mamá, esta muy cuidado eh, una pinturita.
—Es un Clio, se lo regalo mi viejo.
—Por eso un ford...
—Es de Renault. No de Ford.
—Claro, Por eso...

¿Un auto le regala?. Todas mis ilusiones se caen, mi vida es un altibajo de sensaciones. Cuando la veo no puedo moverme, me pongo estupido, cuando la pienso no puedo sacar la sonrisa de mi cara, me pongo estupido. Cuando la escucho no puedo hablar, me pongo estupido.
¿Amar es de estupido?. Si es así, yo la amo infinitamente.

—Bueno... ¿Preparo unos mates? —arremete seba, mientras se frota las manos.
—Dale, esta lindo para tomar unos verdes.
—Sí, igual esta calentito acá .

Es el momento justo. No puedo esperar más.

—Seba, pónele, un suponer, ¿Vos que haces si viene Juan y te dice que esta enamorado de tu vieja? —Seba se da vuelta con el paquete de Yerba en la mano, lo deja en la mesa de forma agresiva.
—Lo fajo, le pego una piña directo al hospital. Traumatismo de cráneo, quiebre de tabique, dislocamiento de mandíbula. ¡La papilla por el orto le van a tener que enemar! —gritó rematando su ira.
—¿Tanto?
—Boludo, es como que vos vengas y me digas: Me gusta tu vieja. O que yo te diga: Che desde los quince que me quiero coger a tu mamá.
—Y sí, un poco de verdad tenes... pero puede pasar que te enamores de la madre de otro, no seria nada de otro mundo, vos pensa que es una mujer.
—Mirá hay dos cosas que tenes que tener en claro. Ni una madre ni una hermana. Lo demás, prima, tías, sobrinas, abuelas, lo que se te antoje, pero esas dos cosas no podes. Son intocables, hay códigos.
—Bueno, pero igualmente, no dejan de ser mujeres. Yo no lo vería tan raro, si vos te enamoras de mi vieja... es más te puede pasar. —vamos de vuelta.
—Sí, me puede pasar, pero jamás te lo diría. Vos viste que yo no soy de pelear, pero si me confiesan algo así, no me importa nada me peleo así sea mi tío el que me lo diga. Aparte justo Juan a vos se te ocurren cada cosas.
—Bueno che, era un suponer.
—¿Y que me tenias que contar, tan urgente?
—Ah... que me enamore de tu vieja y...
—jajaja andá a cagar boludo, ¿De enserio que era?
—y también era para que te fijes unos bocetos para la entrega del jueves.
—Hoy es Lunes, vos si que estás al pedo eh.

Ya se lo dije. Ahora me siento mejor. La vida es hermosa.
Y la mamá de Seba, más.

7 Comentarios:

# rro... [73] dijo...

Muy bueno. Pero moooooooooy bueno.


=)




rro.

# Matías Mugione dijo...

Jajaja. Esta bárbara la historia, me gustó mucho. Me hace acordar a cuando le hablo en serio a mis amigos, y me toman en chiste, siempre me pasa. Pero bueno, la cuestión es que quedó satisfecho, se lo dijo. Un abrazo!
Estas en mis links!

# Anónimo dijo...

Me mataste de la risa con el final, "Ya se lo dije. Ahora me siento mejor.". A si, si a eso podemos llamarle una confesión.

Muy bueno, de verdad que si.

-saludos

# Anónimo dijo...

Incontables son las veces que hago eso.
Decis las cosas ciertas, esas que estan mal vistas si las decis, pero las acompañas de tal forma que se toman en joda o causan la gracia en la que se distingue el pensamiento del "no podes decir esooo"
No importa lo que digas sino como lo hagas...
Siempre fue asi, y siempre alivia la sinceridad...

# Cristian Sena dijo...

rro: Gracias me alegro que te haya gustado la historia. Un saludo grande. Suerte y más que suerte. Ciao.

Matías Nicolás Mugione: Si, siempre pasa eso. Gracias por la buena onda. Me alegro que te haya gustado la historia. Un saludo grande, muy bueno tu blog.

shoah: Gracias, me alegro que te haya un gustado. Un saludo grande, suerte y más que suerte. Ciao.

Diego Ezequiel: Más vale que siempre será asi. El que avisa no es traidor. Un saludo, gracias por el comentario y la buena onda.

# Anónimo dijo...

jajajajajajjaja ;no qe bueno qe esta!;jajajaja;no se por qe no lo lei antes...
la cantidad de veces qe he hecho exactamente lo mismo;jajajaj;pero no sabia qe era tan chistosa la situacion.!
jajaja

muy bueno...espero qe no sea muy tarde para qe leas mi comentario.!

besos_____paulita_____

# Anónimo dijo...

AAJAJAJAJAJAJAJAJA buenísimo.

DEJAR UN COMENTARIO




Invitame un café en cafecito.app



Copyright 2005-2020


Invitame un café en cafecito.app


Autor | Secciones | Contacto