Te Cortaría en Mil Pedazos : relatos, historias propias. Resucitandote en cada historia. | Weblog de Cristian Sena

Será real eso que dicen "Nadie te quiere por lo que eres, te quieren por lo que ellos creen que eres". Y que andamos, yendo de aquí para allá con una mochila llena de secretos, mentiras y muy pocas verdades (todos sabemos que las verdades no pesan en el cuerpo).
Nos vamos alejando día a día de nosotros mismos para fundirnos en otra persona, como ir mutando, como si de eso se tratara, de ir mutando en vidas ajenas, de ir robándonos rasgos, de ir complementándonos, y olvidando aquello que tanto daño nos hizo, imbéciles de mierda.

Será que nos falta un poco de inteligencia interpersonal, o que te vaciaron las malas elecciones del pasado. Que vos sabes, el pasado ya es pasado, y que nunca se repiten las historias, pero saber elegir siempre está en uno. Agárrate a un árbol joven y ningún viento te derribara.

Hoy me sirvo un vino y brindo por fundirme un rato más con vos. Que me caes tan bien. Como un quesito Adler, que tú ya sabes niña, lo mucho que me gustan.

Que las noches y el verano se terminen, total, con vos, primavera todo el año.

Un besito en la nariz, mi triangulito hermoso. Chiquita, linda.

Seguir Leyendo...

No sé si me gusta más tu lunar, tus tetas o el sonido del saxo. No se si me atrae el pensar que sos una mina común, cuando en realidad se que esas minas no existen. Andas diciendo que te pesan las horas, que las cosas se derriten o se rompen al verlas. Que andas con miedo al miedo de tener miedo. Es una sensación extraña todos la sentimos alguna vez, pero estás tan Rayuela, tan Cortázar, tan Pola, tan lejos, me siento tan Maga por momentos. Que me voy buscando la vida a cada ratito, por eso será que terminamos tan cansados de la vida, que nos arrastra como olas, en el túnel que se forma, que no se toca porque si se toca se rompe y te caes y te rompes todos los huesitos chiquititos de tu cuerpecito diminuto, que te habló así porque sé que te enternece que le meta diminutivo a todo, como piececitos, remerita y bufandita. Como aquel juego de vivir un día normal sin palabras con A, que difícil que era, decir, “vumos e tomur unos mute, que el dío esti hermoso.” Y nos tentábamos, en la cama nos moríamos de risa, íbamos pegando en la heladera las palabras que nos parecían simpáticas, mucha plata gastada en imanes para heladera, pero esas son cosas que nos llenaban un poco el alma.
Un loquito que te canta, desafina y rompe la guitarra, la parte a la mitad, vos miras mordiendo la boquilla, deseas ser esa guitarra.
Vemos fotos de pibes, y anotamos atrás con referencia del día y la fecha que nos parece en la foto, que es lo que vimos. Vamos así juntando fantasías atrás, es increíble ver que cada vez que vemos la foto vemos otra cosa, después dicen que la gente no cambia.
Yo nunca creí en la importancia del pelo, ni tampoco de los ojos. Sí en la boca, ya que es un objeto de deseo que me hace capaz de perder lo que no tengo, pero si hay algo que aprendí amándote a vos, fue que los lunares no son lunares cuando el piercing está bien hecho.

Seguir Leyendo...

Dicen que el seis es el número perfecto, pero en realidad son los años que cumple el blog. Que mágicamente me acuerdo en navidad, que increíble, la fecha real fue el 13 de Diciembre, pero viste que el tiempo pasa volando y el calor te abomba.
Hoy me desperté pensando en que me faltaba un regalo, y que cumplía otro año el blog. Pensé en mostrarle esta entrada de ocasión, que todos los años publico para esta fechas, la de "Fotito" que ya es un clásico.
En cada año, estamos más viejos (qué ocurrencia), pero es verdad, estamos más viejos y más completos. Nos vamos transformando en eso que tanto queríamos ser, o al menos, lo intentamos. Ya que de eso vivimos, de intentar.
Les dejo un saludo muy grande, inmenso, al blog y a ustedes mis queridos, que siempre andan por ahí. Imaginemos que esto es un bar, que lindo seria ¿no?. Un bar las 24hs del día, o al menos un lugar para distendernos y escaparnos un poco, a escondidas, de la gente mala onda que absorbe nuestras energías.
Feliz navidad, y un prospero año nuevo.
Los quiero.
PD: No tiren cohetes. No sean giles.

Seguir Leyendo...

Del sur me vengo y al norte me voy
dejando atrás mil canciones en repeat
caracoles  me acompañan, un buen hermano que me guía, y me aconseja, y se enoja,
cuando compró dos fernet, y lo dejo sin un peso, pero el fernet es solo una excusa,
para escurrir un poco más la noche, que se copa en una copa de un buen vino
bien barato, que te saca la sed y te rescata, y te hace sonreír como monito, para después dormir
dormir para escapar un poco después de andar tanto tiempo despierto
Veinte cuadras  en subida, parecen mil kilómetros,  y es la distancia que me aleja de vos
quizás más, quizás menos, como el calor, que no da calor, cuando el frio, es muerte
es muerte por doquier, es muerte estar lejos, pero es vida
la música, es vida la mañana, es vida la vida que continua,
el buscar, el caminar para encontrar, algo, un cacho de algo
que nos guie, que andamos tan perdidos matando el tiempo
tiempo, que nos achica, que nos reduce al ser uno, el que brinda
con gente que nunca vio, pero que le desea feliz año y buena vida,
que le desea lo mejor y que le sirva otro trago de sidra,
sidra que jamás se me ocurriría comprar, pero acá la estoy  tomando
es la depresión de fin de año, es el abrazo a la nada, se abraza a la voz por teléfono cuando se está lejos, uno corta y se siente morir, ahí parado, tan lejos, no llora porque hay que festejar
se festeja otro año de estar vivo, se agradece, mirando al cielo, y se extraña, aquellos que están,
pero que por algún motivo se alejaron, para siempre, porque cuando uno se va,
ya no vuelve a ser el mismo, ni tampoco se encuentra con lo que dejo,
eso que deja, que no quiere decir que no importe, sino que significa que todo continua,
que se puede traspasar el tiempo y el espacio, que desaparecemos, cuando nos buscan,
pero que estamos sin estar, y que aunque te caigas, yo te levanto, porque es mi función en tu vida,
y en la de los demás, levantar, sin preguntar, atajar para no golpearnos, entre nosotros,
que estupidez, la de golpearnos, todos amontonados, como pidiendo algo que todos queremos,
como el chocolate, o el helado, o la canción, o la poesía, o la voz, esa que escuché allá en el sur.
Que quizás acá jamás la podría escuchar, porque allá todo suena diferente, del sur me vengo y al norte me voy, a buscarte, que quizás estés allá, aunque hoy estés acá.

Seguir Leyendo...

Ya nos cuesta todo el doble y más. En jaque  a cada rato. En el armario buscas bufandas y collares que hagan juego con tus zapatillas, en la búsqueda constante de una renovación, de algo que va a pasar y nunca pasa.
Estás buscando ese accidente, lo dicen tus calzas, ese accidente, ese choque de planetas, definitivamente lo buscas a él. Me lo dicen tus mejillas coloradas, tu pelo feliz.
Lo vas buscando a él, vas pensando en la casualidad, en como pasarle tu teléfono sin que se de cuenta, en fingir esa cosa en común que tanto los une. En falsear una casualidad. En la mentira del pintor y del autor que nunca leíste, y la obra que jamás viste.
Se van cayendo las mañanas,  está fresco. Abrígate, che, ponete tus guantes bordo ¡Cuantos problemas!
Que remera elegir, para que elegirla si arriba va una campera que te llega a los talones, sé que esa campera no es tuya, siempre está presente esa fascinación de usar ropa prestada o regalada, invocando así un gramo de personalidad de otro que te sume un puntín a tu autoestima fría como este invierno.
Y ya salís para tu trabajo, quizás este él ahí, imbécil como pocos, desaprovechando cada minuto, no comprendiendo que la vida es una sola. Siempre está ahí, parado, fumando como idiota, hablando por teléfono, sonriendo como si estuviera haciendo una publicidad de celulares.
Te da bronca que él sea tan idiota, te da bronca que siempre te quejes por todo.
Pero nena, nunca opaques tu sonrisa de princesa, tu mirada que reconforta a cualquier tarado.
No quiero ser cruel, sabés, pero me cuesta a veces, verte ahí, muerta de frio, fingiendo esperar a alguien cuando él pasa por al lado, sin preguntarte ni siquiera la hora. Sin decirte, ¿tomamos un café? y sin sorpresas (A cierta edad, las sorpresas ya no existen más), yo quisiera verle la cara, cuando le digas, “Tomemos el café, pero en el cuarto de algún hotel”.
Yo sé la historia, yo la escribo, él nunca te va a hablar, porque jamás se animaría a decirte algo, porque no puede, lo veo en su cara pálida cual idiota enamorado, un tonto al estilo caballito de carrera que solo mira para adelante. Se pierde todo el panorama, se pierde tu bufanda roja, tu saquito anti-fiesta tapa culo.
Quizás es momento, niña, que vayas y le digas, que se puede ir bien a la mierda, quizás sea la hora de mandarlo a cagar.
Quizás ese quizás es un ya inmediato.
París, está muy lejos, y el invierno es muy cruel.

Seguir Leyendo...

Recuerdo... Un día fui tan feliz que olvide que estaba vivo. No tengo más recuerdo que ese que esta en mi cabeza, y a veces me siento a recordarlo, era tan lindo.
Me devora por dentro una culpa ajena, y tus ojos, en verdad lucias increíble. A pesar de sentirte así, tan simple, tan vacía.
 Y recuerdo también, qué al principio considere que eras demasiado para mí, que no te correspondía y tus historias, y tus mentiras, sí que lo disfrutamos.
Delirios, delirios y más delirios. La sensatez se aparto de nosotros y nos dejo desnudos en la puerta de la locura, sí hasta parecíamos conscientes, en un momento llegue a pensar que no tenia nada para ofrecerte, pero tu sonrisa y tu espalda me convencieron que en realidad tenía mucho para darte.
Y tu despedida, me dejaste empapado, y el viento me acariciaba el pelo, me secaba a golpes, sentía frío y calor al mismo tiempo, hasta que me desaguó por completo, y pude darme cuenta que todo valió la pena.
 ¿Cuánto duro?. “Lo importante es que pasó”, me respondiste, que respuesta tan mía, que feo es sentirse identificado así, que ridículo es pensar que otro piensa como vos, y el miedo a querer seguir preguntando, y el miedo a tus respuestas, por favor, no me sueltes.

Y si me vas a soltar, tírame lejos, bien lejos. Y el saber que vas actuar igual que yo, el saber que cada palabra que me dirás, ya la habré escuchado, ¿y como explicarte?. Y como irme así, porfiado de sentimientos alegres, que castigo, que dulce y eterno castigo. Y pensar en vos, y soñar por vos, solo para verte un rato, y tus ojos teñidos de negro, y tu mente asustada, tragaras saliva y me dirás que me quisiste, se quebrara tu voz, pero lo olvidaras al instante, y es normal, no te preocupes, siempre te quedara aquel recuerdo feliz y comprenderás que la vida es así, recuerdos felices en personas infelices. Todo se resume en un recuerdo feliz, y en un presente que seguirá mortificándome por siempre, es que me siento un imbecil incompleto.
Vete de aquí, gritaba tu silencio, “creo que te extrañare...” te escuche decir mientras pitabas el cigarro, sin preguntar me fui, sin tu beso, sin tu sonrisa, con tus ojos en mi espalda, los mismos ojos que lograron ver más allá de una persona.
Más allá de toda vida. Más allá de todo sueño, son tus ojos nena los que me desnudan. Cultivé silencios, dieron su fruto, ¿Podes sentirlos?.
El sol siempre saldrá, caminaras perdida y dirás esto es nuestro. Esta calle, este cielo, este pasto, esa gente ya la vi pasar por acá, nos pertenecen, nos recuerdan.
Cierra los ojos, suspira y habla en voz alta, gritá que la vida es hermosa, y que siempre nos quedara ese recuerdo, ese recuerdo mal grabado en el alma. Ya vendrá otro, siempre hay otro, siempre, nunca nos conforma lo real, nunca creemos en lo que vemos, siempre creemos en lo imposible.
Yo me quedo aquí, varado en esta historia, pensando en tu regreso, fingiendo estar bien.
Solo te pido un favor, ya no pienses más en mí, por que puedo sentirlo.
Ahora, ahora me encanta dormir con tu cuchillo clavado en mi espalda.

 Y recuerdo...que un día salí de casa y no volví nunca más a ser el mismo.

Seguir Leyendo...

Y que pasa con las cosas que se van, con los ojos colorados, con el pelo despeinado, que van pasando con todas esas cosas que se van, con la edad de piedra, con nuestra actual edad de piedra.
Y el frío que se viene, y las manos moradas, y la caminata con los labios resecos, y ese calor que se ausenta cuando uno más lo necesita.
De la caída de las hojas como pedazos de tu piel, de la tristeza gris-cielo. Y todos mirando a cualquier lado, buscando una explicación a todas esas cosas que se van. ¿A dónde se van los pensamientos, y las voces no escuchadas? Será que se acumulan, será que nos angustian, quizás es la presencia que atormenta tus noches de desvelo. El miedo al mañana, al sueño próximo, como metidos en un film de Gus Van Sant explorándonos por dentro, inmolando los sentidos a cada instante. Son fragmentos de suspiros, son latidos que se escurren en un par de manos arrugadas, vamos buscando esos ojos que iluminen el camino, nos camuflamos con actitudes de otros, con pensamientos ajenos. Somos una gran señal repetidora de toda una fanfarria patética. No sabemos como cambiarlo. No entendemos porque lo hacemos. Mi forma de hablarte a vos, es a través de mí. Absorbo y vomito. 
Porque será que acumulas muestras gratis de sexo sin placer, porque será que estas tan solo, sumergido en una burbuja de maltratos verbales por tu incapacidad de decir te amo. ¿Por qué tendrás el culo tan sucio? ¿Tanto mal hiciste que ahora no podes vivir tranquilo? Y no quiero que te me deprimas, y que te pinté el bajón. Porque ya sabes muñeco, uno recibe lo que dá. A mi no me vengas a llorar. 
Ojala te llegue la felicidad, sabemos que en algún momento llega, quizás tarde más porque no la buscas, pero pronto te va a llegar, y cuando llegue que sea de la mano de alguien que logre cambiarte y sacarte de ese pedestal invisible en el que te encontras. Hace unos días me dijeron algo muy acertado que me hizo acordar a vos, algo como; “Lo único que se empieza de arriba es un pozo, después tenes que saber salir de ahí”. Quizás el mal también se va junto a todas esas cosas que no sabemos a donde van. 
Y rézale a tu dios, para que esas cosas en verdad se vayan y no se alojen más en vos. Recíclate de una puta vez, así yo por fin, dejare de preguntarme a donde se van todas esas cosas que se van. Y me librare de todo mal.

Seguir Leyendo...



Copyright 2005-2011 | Basado en K2 manoseado de arriba-abajo por mí.

Autor | Secciones | Contacto

cs