Te Cortaría en Mil Pedazos : relatos, historias propias. Resucitandote en cada historia. | Weblog de Cristian Sena

—Yo te hablo de una inmortalidad diferente ¿Me entendes?
—Sí, de esas noches interminables, che, no te me pongas melancólico
—Claro, algo así, viste que cuando estás tirado en el pasto, panza pa’ arriba ves el cielo y las nubes pasan a los palos. Pero el tiempo no, el tiempo no pasa, solo se mueven las nubes. Es como que todo está congelado menos el cielo, y de pronto, paf, te preguntas ¿Qué es lo que pasa acá? Y es inútil, porque nadie te responde, a eso me refiero yo con la inmortalidad.
—A la inmortalidad de las cosas, de las escenas, poner una pausa.
—Sí, algo así, que sé yo…
—Como en los tangos…
—Claro, igual, así de fuerte, mírame el brazo, mira como se me erizan los pelos, dios santo, me llenan de emoción estas cosas, me dan unas ganas de llorar
—Y llora si tenes ganas, yo lloro casi siempre, soy muy sensible, veo una vieja con su nieto y lloro como un bebe
—Es que vos comprendes de lo que te hablo
—No sé si realmente comprendo lo mismo que vos decís, pero algo entiendo, vos sabes, el otro día, estábamos acostados con la negra, y me pregunto que pensaba hacer con ella.
—¿Y que le respondiste?
—Que no sabia, viejo, es una pregunta algo compleja, me pone en un aprieto, me da una responsabilidad enorme, y vos sabes bien que yo me rajo de esas cosas, a mí no me gustan las responsabilidades, además, como si yo pudiera decidir sobre su vida, le intente explicar que yo no soy nadie, ni nada, solo una persona situada en un tiempo y espacio que comparto con ella, pero que todo en la vida pasa, me parece que no me entendió, cuando me levante para ir al baño, escuchaba como sollozaba ahí tirada en la cama, y me partió el alma. Se me cerro el pecho, no sé si no me bajo la presión, pero sentía como que tenia una bolsa de cemento en el pecho, me daba mucha vergüenza salir del baño, porque no quise joderla, pero pensamos diferente.
—Todos

—Sí, lo sé, todos pensamos diferente, pero la negra es buena, me entendes, más de una vez pensé en dejarla, bah, en alejarme yo, porque por ahí le estoy haciendo perder el tiempo, por ahí ella encuentra un tipo que le de más que yo, que de seguro debe haber.
—Pasa que tipos como vos es difícil de ubicar, porque vos siempre das a la misma intensidad, no sos de esos que se la juegan de entrada y después bajan la calidad, vos sos siempre el mismo tipo.
—Ya se, pero la negrita es muy gaucha, yo no se que hacer la verdad.
—Y bueno mi viejo, que se le va hacer, es complicado pensar por el otro, actuar por el otro.
—¿Vos, que onda?
—¿Me veo mal?
—No, para nada, pero ¿estas solari o andas en la búsqueda?
—Para serte sincero, así como estoy ando bien, que se yo… viste como son las mujeres, uno con el tiempo va perdiendo el entusiasmo de encontrar otro ser inmortal, se va cansando, y cuando te querés acordar, te cae la ficha y decís ¿Otra vez la misma cantinela? Hablar, hablar, fingir amor, porque una mujer rara vez entiende que el amor se despierta de a poco, que no es cuestión de una hora, viste, ellas por ahí quieren que vos las ames de un día para el otro, no manejamos los mismos lenguajes ni los mismos tiempos.
—Te entiendo, con la negra me pasa algo así, estoy a la espera del clic
—Claro, pero anda a explicárselo, te saca matando, automáticamente piensa que andas con otra, que ya no la querés más, y mil mierdas más.
—Ponele la firma. Por eso te digo, hermano, así como estoy, estoy bien. Y si algún día se me aparece una mujer inmortal, ahí es diferente, porque te saca la ficha enseguida, y te deja tranquilo, a mí siempre me asfixiaron las minas…
—Yo a veces me hago mucha mala sangre, encima se que no lo hace con intención, le nace así, la negra es más buena.
—… igual son necesarias, pero más allá de la necesidad sexual, son necesarias porque son el complemento, yo en mis tiempos de soledad ando por las calles, observándolas, son un misterio, si vos supieras, y ahora con el telefonito, ya no se callan nada, pero a la hora de los bifes, las excusas se le caen de la boca, todavía no tienen la furia necesaria para aplastarnos, pero algún día lo van hacer, y cuando digo aplastarnos…
—Te referís a la fuerza de un huracán cuando destierra un árbol ¿No?
—Claro, a esa potencia inevitable que tiene la mujer para hacer girar el mundo
—La inmortalidad en su máximo esplendor.
—Oh, sí, esa inmortalidad…

9 Comentarios:

# sandor dijo...

hay dos tipos de mujeres, las que te dejan las bolas como melones, y las que no te dan bola. Así y todo, esperar de ellas la inmortalidad me parece un poco demasiado.

# Anónimo dijo...

¡Sí, claro que te entiendo! También conozco ese tipo de inmortalidad que se siente al mirar el paso de las nubes en el cielo.
Aquella que se hace palpable en la permanencia del minuto compartido con aquél que queremos pasar la vida entera, que entera pasa en ese instante.
La inmortalidad del momento preso para siempre, en el deseo de escuchar nuevamente su tonada diciendo que nos ama.
Y la misma espantosa inmortalidad que siente la negra cuando descubre que su pregunta despierta respuestas que hacen interminablemente absurdo un momento inesperado.
-Siempre es un gusto leerte-
(María Natalia)

# Julieta dijo...

realmente , impecables las historias. Para cuando el libro? :)

# Anónimo dijo...

Te visito cada tanto. Linda historia y buenos comentarios, no los leo pero vi q decias q estaban buenos, es cierto. Segui asi man

# Cristian dijo...

Sandor: Puede ser, puede ser. Gracias por el comentario.

María Natalia: Me encantan tus comentarios.
Muchas gracias, que lindo que puedas reflexionar tan cuerdamente. Abrazo, y gracias nuevamente por el comentario.

Julieta: ¡Dios te lea! Muchas gracias por la buena onda.

Anónimo: Gracias che, viste, lindos comentarios. Se cuida, hasta luego.

# Anónimo dijo...

Hace tiempo te leo. Mas de una ves llegaste a robarme una lágrima como una sonrisa.
Tus textos son con los que me voy a dormir, con los que me distraigo en el trabajo, haciendome olvidar que estoy en el. Con los que me despego de toda realidad para entrar en tus historias y perderme en ellas.

Siempre entro y disfruto de tus textos.. ¿¡Cómo no disfrutarlos!?

Me despido deseandote existos y sonrisas!


Noe.

# Kaibba dijo...

Genial!!! nunca dejes de escribir genio por que es hermoso y por que deleita a los que como yo aman escribir tanto como leer...
te dejo mi blog me gustaria que pases che
kaibbadreams.blogspot.com

abrazos

# Cristian dijo...

Noe: Muchas gracias por sumarse y hacérmelo saber. Que lindo todo eso que decís, es un placer enorme para mí poder transportarte. Un saludo grande y gracias nuevamente por el comentario.
Saludos!

Kaibba: Gracias por el comentario tan sincero. Escribís muy bien, me gusto lo que leí, sobre todo café frío. Nunca dejes de hacerlo. Abrazo!

# Anónimo dijo...

La inmortalidad es "transcender" en esta etapa que nos toca vivir en este espacio de tiempo:como trascendemos:por nuestras acciones,nuestros hijos,nuestras enseñanzas.No creo que sea mirando las nubes o esperando "la princesa o principe"que nos de lo que nosotros no podemos dar.

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